Las ventanas de oportunidad en la NFL, las ventanas en las que tienes una opciĂłn real de aspirar a un anillo, son muy delicadas, muy frĂĄgiles y cuando menos te lo esperas se cierran en tus narices sin que puedas hacer nada. Por eso es muy importante aprovecharlas, porque de la noche a la mañana, llega una lesiĂłn importante, algo no funciona⊠y se acabĂł. Que se lo digan a los San Francisco 49ers, que durante los Ășltimos cinco años han dominado la Conferencia Nacional, llegando a cuatro finales de conferencia y dos Super Bowls. Que se lo digan a los Bills, que en los Ășltimos cinco años han sido el segundo equipo que mĂĄs partidos ha ganado, solo por detrĂĄs de⊠los Kansas City Chiefs. El coco. El monstruo de la pantalla final. El protagonista de las pesadillas de dos equipos que perfectamente podrĂan haber salido del Ășltimo lustro con algĂșn anillo, pero que siempre se toparon con Patrick Mahomes en algĂșn momento del camino y convirtiĂł sus sueños de gloria en nada mĂĄs que pesadillas.
Explico esto de las ventanas porque, por un lado, da la sensaciĂłn que la de San Francisco se puede estar cerrando y, por otro, la que los Jets trataron de abrir incorporando a Aaron Rodgers y concediĂ©ndole todos sus deseos âfichajes de receptores, coordinador ofensivo, etcâ ni siquiera se ha llegado a abrir. Incluso peligra su presencia en los Playoffs, que supondrĂa un fracaso tremendo de ese proyecto y, al mismo tiempo, un fracaso en cuanto la recta final en la carrera del QB.
Hablando de ventanas de anillo, si hay una que estĂĄ abierta de par en par, esa es la de los Detroit Lions. Nadie estĂĄ demostrando un nivel de juego tan consistente y a la vez, brillante, como lo hacen los de Detroit. Por eso no deberĂan dudar y apostar fuerte por conseguir un Pass Rusher Ă©lite en un traspaso. Aunque eso pueda hipotecar su futuro. El momento es ahora y quiĂ©n sabe cuĂĄndo volverĂĄ una ocasiĂłn como Ă©sta. Y mĂĄs para una franquicia que aĂșn no conoce las mieles de disputar una Super Bowl en toda su historia. Ya lo hicieron los Rams, siendo agresivos y adquiriendo a Von Miller y Odell Beckham jr. y les saliĂł muy bien, les valiĂł un anillo. Ahora los Lions estĂĄn en esa misma situaciĂłn y deben ir con todo.

El mejor Jared Goff permite a los Lions dominar la NFC
Y es que, incluso sin Aidan Hutchinson, los Detroit Lions son capaces de sacar adelante compromisos a domicilio tan complicados como el de enfrentarse a los, hasta ese momento invictos, Vikings. Un grandĂsimo equipo que planteĂł una gran batalla y que, a pesar de perder, los podemos esperar llegando muy lejos este año. Pero incluso ante esa prueba, Detroit supo prosperar y lo hizo teniendo la cintura necesaria para encontrar soluciones cuando el juego de carrera no fue todo lo eficiente que nos tiene acostumbrados. La batalla estaba en los primeros downs, para poner el partido en manos de Jared Goff y eso fue lo que sucediĂł, fue Goff quien tuvo que marcar la diferencia para bien o para mal⊠Y vaya sĂ saliĂł airoso. El QB de los Lions estĂĄ jugando a un nivel estratosfĂ©rico las Ășltimas semanas, firmĂł un partido perfecto ante Seattle (18/18 pases completados), ejecutĂł a los Cowboys, liderando una paliza histĂłrica en Arlington⊠Y ninguna de esas actuaciones estuvo a la altura del nivel al que jugĂł el domingo en Minneapolis. La prueba era complicadĂsima, porque los Vikings diseñaron el partido para poner las decisiones en sus manos, forzarle a pasar y enviar todo el calor posible a base de blitzes y presiones exĂłticas que pudieran confundirle. Nada mĂĄs lejos de la realidad. Goff navegĂł la presiĂłn con maestrĂa; no en vano es el mejor QB de la NFL contra el Blitz esta temporada, y en el examen mĂĄs complicado, el de Brian Flores y todos los disfraces pre snap que prepara para sus presiones, Goff firmĂł un excelente 13/15 pases contra el Blitz y promediĂł unas 15 yardas por pase ante la presiĂłn. Supo ser paciente, no entrĂł en pĂĄnico en las situaciones obvias de pase y utilizĂł el check down de manera magistral, siempre dando opciones de yardas after catch a sus receptores, utilizando a su favor todos esos jugadores que atacaban la lĂnea de scrimmage. La presiĂłn fue muy insistente, los Vikings enviaron Blitz en 15 de los 25 pases que lanzĂł Goff en este partido, agresividad total y ante ella, un dominio de la situaciĂłn por parte de los Lions que resultĂł asombroso. Es como si siempre tuvieran respuestas para los que Minnesota planteaba. Jared Goff acabĂł el partido con un impresionante 22/25 para 280 yardas y 4 pases de touchdown.
Que esto pase el dĂa que tu carrera no es todo lo consistente que acostumbra es una buenĂsima señal y eso, que Jahmyr Gibbs firmĂł un puñado de carreras explosivas muy importantes, pero down a down, el juego terrestre de los Lions no aportĂł de la manera en la que suele hacerlo. Que incluso de esa manera, Detroit sepa sacar el partido adelante, es sĂntoma de equipo campeĂłn. Por cierto, que no se nos olvide destacar a un Amon-Ra St. Brown, que no tiene reparos en trabajar los dĂas que no le toca ser protagonista, pero que, cuando el equipo estĂĄ exigido, aparece para ser la salvaciĂłn una y otra vez. Su partido en Minnesota fue excelente y sus apariciones siempre muy relevantes.
Dicho esto, los Vikings demostraron, a pesar de la derrota ante un equipo que es un claro aspirante al anillo, que son un equipo digno de ser considerado para llegar muy lejos. Jugaron un gran partido, aguantaron de tĂș a tĂș e incluso supieron volver al partido cuando la desventaja era amplia. Pudimos ver a Sam Darnold jugando a un grandĂsimo nivel, a Aaron Jones siendo importantĂsimo por tierra y, por supuesto, a Justin Jefferson demostrando, una vez mĂĄs, por quĂ© es ahora mismo el mejor WR de la NFL.
No serĂa extraño que este partido se vuelva a repetir en los Playoffs, incluso, por quĂ© no, en una final de conferencia. Los dos equipos tienen ese calibre.
Los Chiefs siguen jugando mal, los Chiefs siguen invictos
Los Kansas City Chiefs llegaban a este partido siendo considerados como no favoritos para ganar. ÂżRĂ©cord de Patrick Mahomes cuando no es favorito? 12 victorias, 1 derrota y 1 empate. QuizĂĄ lo de no considerar favoritos a los Chiefs va a haber que revisarlo. Y mĂĄs cuando no solo han ganado los 6 partidos de este arranque de temporada (algo que con Mahomes nunca habĂan conseguido), es que acumulan 12 victorias consecutivas desde la pasada temporada.
Y es que, es cierto, ves jugar a ese ataque y no juega bien, no brilla pero⊠es muy eficiente. El juego de carrera es sólido y Mahomes y Andy Reid siempre encuentran soluciones. Es un equipo que sabe salir adelante, que sabe ganar partidos. En la anterior victoria, Juju Smith-Schuster volvió de entre los muertos para sumar 130 yardas. En esta ocasión el WR que se llevó el protagonismo fue Mecole Hardman⊠Los Chiefs siempre encuentran la manera.
Mahomes no estuvo nada bien contra el Blitz (1 de 4 para 7 yardas), no estuvo bien en profundo (0/3 y 1 INT), pero estuvo fantĂĄstico pasando en las 10 primeras yardas, contra zona, fuera de los nĂșmeros y en Play Action. AceptĂł lo que la defensa le ofrecĂa y lo explotĂł. Y, como pasa siempre en los partidos que Mahomes considera importantes, marcĂł la diferencia con sus piernas. Esa carrera de 33 yardas, en la que primero gana en velocidad a Fred Warner para doblar la esquina, despuĂ©s manda al suelo a Dee Winters frenando y volviendo a acelerar, supone la sentencia del partido. Que se consuma con una carrera de 1 yarda en la que colisiona contra Malik Mustapha, que llevaba todo el partido derribando jugadores de los Chiefs con placajes brutales y que en el choque con Mahomes el que se va al suelo es el safety de los 49ers.
Este ataque de los Chiefs tiene la extraña virtud de conseguir justo lo que necesita en el momento adecuado y eso tiene mucho valor.
Aunque para valor, el de la defensa de Spagnoulo, que ha conseguido crear un sistema con un equilibrio absoluto, en el que jugando con personal base, es decir con 3 LBs en el campo, todavĂa no ha recibo una jugada de mĂĄs de 20 yardas de pase y, al mismo tiempo, consiguen afectar constantemente al QB, jugando a que adivine quiĂ©n va a ir hacia adelante a perseguirlo y quiĂ©n hacia atrĂĄs en cobertura. Esa flexibilidad, esa capacidad de esconder lo que va a suceder cuando el balĂłn se ponga en juego, les estĂĄ dando una enorme capacidad de dictar lo que sucede en el campo.
La realidad es que ahora mismo los Chiefs van en el asiento del conductor, tanto en su divisiĂłn, como en la Conferencia Americana y lo hacen, aparentemente, de una manera bastante cĂłmoda.

Alerta Roja en la BahĂa, los 49ers estĂĄn al borde del precipicio
Resulta obvio decir que los Kansas City Chiefs son la bestia negra de los San Francisco 49ers, con el partido del domingo, son 5 victorias consecutivas de los Chiefs ante los Niners, incluyendo dos Super Bowls y los de San Francisco no saben lo que es ganar contra Patrick Mahomes. Esto incluso queda en anĂ©cdota cuando amplĂas el zoom y miras la situaciĂłn general de unos San Francisco 49ers que, durante los Ășltimos años, eran el dominador de la NFC de manera indiscutible y que ahora estĂĄn ciertamente lejos de los mejores equipos de la conferencia y van a tener que ganarse incluso su plaza en los Playoffs.
Las lesiones son el catalizador de todo, con McCaffrey fuera de manera indefinida y Aiyuk, fuera para toda la temporada. En lo que se traduce principalmente esto, es que se reduce de manera drĂĄstica el margen de error para este ataque y para este equipo. CMC tapaba muchĂsimas carencias, en la Red Zone, contra defensas individuales y lo hacĂa porque Ă©l siempre era el miss match, siempre provocaba el desequilibrio. Y lo que es mĂĄs, siempre infundĂa un respeto mĂĄximo a la hora de presionar, porque las defensas sabĂan de la capacidad de McCaffrey para romper ese primer nivel atrapando una screen o un check down y convirtiĂ©ndolo en oro. Eso ahora no lo tienen los 49ers.
¿En que se traduce esto? En una defensa de los Chiefs forzando a Purdy a jugar contra defensas individuales cuando no cuenta con receptores capaces de generar separación. Y también en un paquete de presiones similares, retardadas y blitzes que lo volvieron loco. Se tradujo en el infierno para el QB de los Niners: 5 de 14 y 3 intercepciones contra defensa individual firmó Purdy en este partido. Shanahan no le estå dando la protección del Play Action (solo dos pases completados en Play Action para 14 yardas) y Purdy, al menos en este partido, jugó muy mal: estå reteniendo el balón mås de la cuenta, su toma de decisiones es cuestionable y su precisión estå cayendo. Pero reconozcåmoslo, solo George Kittle le estå ayudando.
Ahora mismo, los 49ers cuentan con un rĂ©cord de 3-4 y un calendario nada sencillo por delante. La divisiĂłn se ha puesto cuesta arriba, con Seattle en el liderato y mejorando y el camino a Playoffs vĂa Wild Card tampoco estĂĄ sencillo. Van a tener que apretar los dientes y mejorar mucho, si no quieren llevarse un disgusto esta temporada.
El cielo es el lĂmite para los Packers
Jordan Love estĂĄ llegando al nivel que eleva el ataque de los Packers y Matt LaFleur estĂĄ consiguiendo un contexto ofensivo rico, variado y capaz de hacer daño de muchas maneras. En esta ocasiĂłn, con una defensa de Texans muy agresiva y negando el centro del campo, el recurso de las motions muy veloces pre snap, sirviĂł para generar superioridades y aprovechar a Romeo Doubs en un dĂa donde Jayden Reed estuvo muy bien vigilado. Es lo bueno de tener un abanico de receptores jĂłvenes donde cualquiera puede aportar. Por cierto, que ademĂĄs Josh Jacobs anotĂł su primer touchdown de recepciĂłn en toda su carrera en la NFL, en la que lleva con este, seis años.
Si ademĂĄs la defensa empieza a ser buena, este es un equipo para tener en cuenta para todo en la Nacional, para llegar hasta el final si esto se convierte en el hĂĄbito. Este partido fue la mejor actuaciĂłn defensiva de la temporada para Green Bay. Jeff Hafley quiere ser agresivo y ante los Texans puso mucho calor en la lĂnea de scrimmage y llegĂł al QB de diferentes maneras: con safeties desde el slot, con Edge Rushers por dentro con twists y stunts. Por fin la presiĂłn estĂĄ haciendo efecto y mejorando el resto de la defensa⊠porque la secundaria tuvo ademĂĄs un muy buen dĂa.
AdemĂĄs, es muy divertido ver a Jordan Love porque arriesga y es ambicioso, no se guarda, dispara y ataca. Ahora mismo estĂĄ jugando con una confianza muy alta y tiene muchas opciones vĂĄlidas en ese ataque. Los Green Bay Packers juegan muy bien al football.
Stroud es fantĂĄstico, el ataque de los Texans no lo es tanto
Algo no funciona en el ataque de los Houston Texans y desde luego no es CJ Stroud, que estĂĄ jugando a un nivel extraordinario. Hay problemas estructurales, que parten de una OL que no estĂĄ siendo capaz de dar un buen nivel, un juego de carrera que volviĂł a la vida con Mixon en Lambeau Field pero que no consigue ser consistente y, sobre todo, una falta de respuestas contra la presiĂłn que hizo que la defensa de los Packers pudiera dominar este partido en muchas fases y cortocircuitar la ofensiva tejana. Como ejemplo claro de esto, los Packers lograron presionar a Stroud en el 83% de los terceros downs en este partido. Si no son capaces de proteger a su QB y conseguir un juego de carrera eficiente al mismo tiempo âcosa que todavĂa no ha pasado esta temporadaâ se van a volver previsibles y para un equipo que aspira a Super Bowl, cuando llegue la hora de la verdad y juegue para ganar o irse a casa contra los mejores equipos, esto va a ser un lastre y un problema. Es Bobby Slowik el que debe ofrecer soluciones y de momento no lo hace.
Que no se me entienda mal, los Texans son un gran equipo, su divisiĂłn la van a ganar cĂłmodamente, pero para ellos el objetivo tiene que ser llegar muy lejos, a una final de conferencia o Super Bowl y estas carencias que vienen mostrando de manera regular no ayudan en absoluto.

La RevelaciĂłn de la Jornada: Russell Wilson
Hay que reconocerlo, el veterano QB mejorĂł y mucho el ataque de los Steelers. Cuando venĂa de varios años muy malos en Denver, su primer impacto en Pittsburgh fue excelente. Extraordinario en Play Action, diferencial en el pase profundo; Wilson sacĂł ademĂĄs lo mejor de George Pickens y eso habla muy bien del QB. Y quizĂĄ, donde mĂĄs se notĂł la diferencia fue en la Red Zone, con Wilson demostrando tener la situaciĂłn bajo control y tomando muy buenas decisiones. El salto de calidad fue evidente, y aunque no sĂ© cĂłmo de sostenible va a ser ese nivel, su arranque fue muy prometedor, en unos Steelers que con 5-2 son firmes candidatos a Playoffs y, por quĂ© no, a lograr su primera victoria en postemporada desde 2017. Veremos si esa sensaciĂłn de que Wilson puede aupar al ataque de los Steelers se mantiene en el tiempo.
La DecepciĂłn de la Jornada: Aaron Rodgers
Este es el fracaso de Aaron Rodgers. Y si no es capaz de enderezarlo, cuando pase el tiempo va a ser recordado asĂ. Y cuando se marche de Nueva York y deje un solar y un equipo y una franquicia rotas, entonces es cuando de verdad nos vamos a dar cuenta del fracaso tan grande que supone esta apuesta. Aaron Rodgers no es ni la sombra del jugador que fue hace unos años y el nivel que estĂĄ mostrando es bajĂsimo. Este es su equipo y su proyecto. No hay mĂĄs que ver lo que tiene alrededor. PidiĂł a su gente: Randall Cobb (ya fuera del equipo), Allen Lazard y ahora, la guinda, Davante Adams. PidiĂł a su coordinador ofensivo, Nate Hackett (ya apartado de cantar las jugadas ofensivas en los partidos). Despidieron al entrenador. ÂżCuĂĄl va a ser la excusa ahora? ÂżA quiĂ©n va a culpar? Porque el que estĂĄ mostrando evidentes limitaciones en su juego es Ă©l. Incapaz de nada mĂĄs que pasar en corto y en rutas interiores. Espantoso pasando en profundo y fuera de los nĂșmeros. Solo 2/7 contra la presiĂłn, ni un pase profundo intentado (Âżpara quĂ© estĂĄ Davante Adams, para el juego de posesiĂłn? Eso es desaprovecharlo). Y, por supuesto, otro partido con mĂșltiples intercepciones.
Ahora mismo los Jets estĂĄn 2-5, lo que pone muy cuesta arriba sus opciones de Playoffs. Su calendario es bastante amable y todavĂa pueden llegar pero como no se logren clasificar, la decepciĂłn, el fracaso, va a ser muy sonado. Esta semana podrĂĄn darse un poco de tregua contra unos Patriots cuya defensa estĂĄ a un bajĂsimo nivel, pero eso no debe esconder que este ataque tiene muchĂsimas carencias, muchas de ellas se refieren a una OL vieja y lenta, pero muchas de ellas tambiĂ©n se explican partiendo de la limitaciones que tiene su actual QB, un QB llegado a Nueva York para rescatarles de la mediocridad, para llevarles a la tierra prometida y que, de momento, lo que estĂĄ haciendo es cavar un hoyo aĂșn mĂĄs profundo.
MVP de la Jornada: Saquon Barkley
Barkley estĂĄ sosteniendo y rescatando a los Philadelphia Eagles. En este partido en Nueva York, las cosas no estaban funcionando de arranque, hasta que Barkley comenzĂł a marcar el ritmo, desde que hizo su impacto en el partido, todo fue mĂĄs sencillo para su equipo. Es el catalizador y, a la vez, quien sostiene esa ofensiva. 187 yardas totales desde scrimmage, 176 de carrera en 17 intentos, logrando carreras exitosas en mĂĄs de la mitad de sus intentos. Esto, un dĂa en el que el juego aĂ©reo se quedĂł en apenas 70 yardas totales sumando yardas de pase y sacks, es oro puro para una ofensiva llena de dudas.
Saquon no tiene duda alguna y, ademås, logró la segunda mejor actuación de toda la historia de un jugador que jugaba por primera vez contra su ex equipo. Barkley les recordó a los Giants el error que cometieron no apostando por él, dejando marchar al que era el mejor jugador de esa plantilla. Ahora ha vuelto como el fantasma de las navidades pasadas, para destrozarlos y demostrar lo diferencial e imparable que puede ser cada semana.
Y ademĂĄs de todo, un detalle por parte de Barkley: Con la victoria ya encarrilada, su entrenador Nick Sirianni se le acerca en el banquillo y le dice "estĂĄs a 13 yardas de conseguir la mejor marca de tu carrera, me gustarĂa verte hacerlo" y la respuesta de Saquon fue clara, "no, estoy bien, la verdad es que prefiero que los jĂłvenes que no suelen jugar tengan su oportunidad". Eso tambiĂ©n es de MVP.
Jugador Defensivo de la Semana: Brian Branch
Los Lions tienen ahora mismo un agujero tremendo en el puesto de Pass Rusher con la baja de Aidan Hutchinson. Sin Ă©l, Aaron Glenn, el coordinador defensivo de Detroit, tiene que buscar otras soluciones para presionar que puede dejar algo mĂĄs expuesta la secundaria. Pero con un safety como Branch todo es mĂĄs sencillo. Tapa huecos, se anticipa a lo que va a suceder antes de que suceda, es capaz de romper pases, interceptar, provocar fumbles. Juega cerca de la lĂnea de scrimmage, en el slot y puede subir a la caja o caer al post. Lo estĂĄ haciendo todo bien y se estĂĄ multiplicando para que la parte trasera de la defensa de Lions estĂ© bien protegida. Va camino de convertirse en uno de los mejores safeties de la NFL y ahora mismo es un jugador capital para los Lions.
El jugador Infravalorado de la Jornada: Geno Smith
Qué temporadón estå firmando el QB de los Seahawks. Para que Seattle gane, a Geno se le estå exigiendo jugar rozando la perfección y eso sucedió en Atlanta este domingo. La manera en la que navega el pocket, cómo es capaz de atacar en profundo, las buenas decisiones que estå tomando, la precisión, la anticipación, el timing. Ahora mismo Geno Smith es uno de los QBs que mejor estå jugando de toda la NFL esta temporada y me parece que no se le estå reconociendo de la manera que merece.
MNF: Los Ravens estĂĄn tomando aspecto de imparables
El mejor rĂ©cord de la Americana lo tienen los Chiefs, que ademĂĄs demuestran que saben cĂłmo ganar, pero si nos fijamos estrictamente en el nivel de juego, ahora mismo no hay nadie como los Ravens en esta conferencia. Han encontrado la fĂłrmula para que las defensas rivales queden completamente expuestas, su propuesta ofensiva se ha convertido en un "elige tu veneno", es decir, elige la manera en la que quieres que te superemos. Porque lo que vimos la noche del lunes en Tampa ya lo hemos visto varias veces esta temporada: Un equipo que apuesta por tratar de parar la carrera de Derrick Henry y lo consigue durante buena parte del partido, mientras Lamar Jackson se da un festĂn tanto por tierra como por aire. Los Bucs optaron tambiĂ©n por enviar muchĂsimo Blitz contra Lamar, que lo manejĂł magistralmente (11/15 para 166 yardas y 3 touchdowns). Al final, Lamar acabĂł con 5 touchdowns de pase y 52 yardas de carrera; solo 7 veces en la historia de la NFL un QB ha conseguido firmar en un partido 5 touchdowns de pase y mĂĄs de 50 yardas de carrera, con este partido, 3 de esas 7 ocasiones son obra de Lamar Jackson. Como siga asĂ, su tercer MVP viene de camino.
Y por supuesto, esa apuesta de los Bucs por centrarse en parar a Derrick Henry, sĂ funcionĂł durante casi tres cuartos, hasta que, como ya hemos visto en otras ocasiones, llega un momento en el que el RB de los Ravens revienta, consigue varias carreras explosivas y se va a las 176 yardas totales desde scrimmage (169 terrestres) y 1 touchdown. Da la sensaciĂłn de que a Henry lo puedes contener un tiempo pero nunca del todo, al menos eso estĂĄ demostrando por el momento esta temporada.
Los que estĂĄn demostrando ser imparables son los Ravens, que suman cinco triunfos de manera consecutiva y nadie estĂĄ encontrando la manera de detener a un ataque que puede hacer daño de muchĂsimas maneras distintas.
Y eso que, en este partido, los Bucs empezaron dominando en ataque, anotaron 10 puntos sin respuesta, moviendo el balĂłn de manera muy cĂłmoda. Cuando Mike Evans saliĂł del partido lesionado, ese ataque se resintiĂł. Los Ravens, cuya secundaria es quizĂĄ su mayor punto dĂ©bil hasta la fecha, jugaron mucho mĂĄs liberados sin la amenaza profunda de Evans y ya no encajaron mĂĄs puntos hasta bien entrada la segunda mitad. De hecho, la diferencia de 10 puntos que refleja el marcador final no hace justicia a lo visto sobre el terreno de juego, los Ravens fueron muy superiores. Aunque lo de verdad preocupante para los Bucs es la lesiĂłn de Chris Godwin, que parece gravĂsima y seguro le va a tener fuera el resto de la temporada. Para Tampa Bay, perder a Godwin es perder a uno de sus principales argumentos ofensivos y a bien seguro lo van a echar muchĂsimo de menos y su baja va a afectar al nivel del equipo. Una lĂĄstima que sucediera cuando el partido ya estaba decidido y con los Bucs apretando para reducir la distancia cuando se acababa el tiempo.





